Ayer por la tarde hacia buena temperatura y decimos salir por las calle de Yecla a tomar algunas fotografías, de camino al mirador de La Molineta, el Sol ya estaba queriéndose ocultar, aquí es donde la mujer que vive conmigo, osea, mi mujer. Viendo ese sol dispuesto para el ocaso me hizo posar como si me lo fuese a comer, jejejeje. Este es el resultado de su creación.
El sol da siempre sin esperar recibir.
Georges Bataille