La primera vez que contemple esta vista me quede asombrada, como dos mundos tan diferentes pueden estar separados por tan poca distancia. Es un lugar lleno de belleza y su vista es muy relajante.
El estrecho de Gibraltar es una barrera natural entre dos países: España y Marruecos; entre dos continentes: Europa y África; entre dos mares: el mar Mediterráneo y el Océano Atlántico; entre dos religiones: la cristiana y la musulmana; entre dos culturas: la occidental y la oriental.
Incluso geológicamente, el estrecho representa la fisura de las dos placas tectónicas: la placa de Eurasia y la placa Africana.
La profundidad en medio del estrecho es de 1.400 metros. En ningún sitio en el mundo existen tantos contrastes en una distancia tan corta.
La forma de embudo del estrecho de Gibraltar y los macizos costeros a los dos lados del estrecho crean muy a menudo unos vientos muy fuertes.
Esto ha favorecido el desarrollo de la energía eólica y ha dado lugar a un interminable bosque de molinos de viento y la práctica del Windsurf.
Tarifa, en la punta sur de España ha sido el escenario de varios campeonatos mundiales.
En primer plano de la foto vemos España, al fondo el continente Africano.

Canon Phowershot S5 IS